Si bien el informe de la OCDE al grupo de desarrollo del G-20 sobre el impacto de BEPS en los países en desarrollo proporciona un buen diagnóstico, no incluye temas cruciales de los países pobres más allá de las exenciones fiscales.

12528-se-reduce-inflaci-n-en-pa-ses-de-la-ocde-en-junioLos párrafos 4 y 5 del resumen ejecutivo merecen citarse: “BEPS (o la erosión de la base imponible y traslados de negocios) impacta en la movilización de recursos domésticos en los países en desarrollo. Para algunos de los países más pobres, que dependen en gran medida de los ingresos tributarios de las multinacionales, BEPS tiene un efecto especialmente significativo sobre ingresos tributarios vitales (…) Sin embargo, el impacto de BEPS en los países en desarrollo, se extiende más allá de los ingresos. BEPS socava la credibilidad del sistema tributario en los ojos de todos los contribuyentes. (…) Es importante reconocer que los riesgos enfrentados por los países en desarrollo, y los desafíos para enfrentarles, pueden ser diferentes en su naturaleza como en su escala, a los enfrentados por los países desarrollados.”[1].

Doble tributación afuera

En cuanto al tema de los tratados de doble tributación, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) los descarta por no estar técnicamente relacionados a una fuente de erosión de la base imponible por las empresas. En teoría, en virtud de estos acuerdos una empresa solamente relocaliza un impuesto final entre los dos estados firmantes, y así asegura la no doble tributación.

Sin embargo en la realidad y desde el punto de vista del país importador de capital, es una pérdida seca e inmediata de recursos tributarios. Además, dichos tratados tributarios proporcionan espacios jurídicos para que las empresas aprovechan la doble no tributación, permitiendo el llamado treaty shopping.

No obstante, la OCDE hace una declaración sumamente fuerte dado el papel histórico de esa organización sobre el tema de la doble tributación: “Sin embargo, reconocemos que (los tratados de doble tributación) son un problema importante para muchos países en desarrollo, y que el proyecto BEPS OCDE/G-20 proporciona una oportunidad para abrir la ruta de ese debate legitimo”.

Si bien la OCDE no plantea aún que este tema entre en la dinámica política de reformas en tributación internacional, sí reconoce el tema como un problema tributario para los países, y no solamente como un mecanismo para atraer más inversiones extranjeras. Así, le da legitimidad política e invita el Grupo Desarrollo del G-20 a incluirlo en la agenda.

Falta enfoque extractivo

De la misma manera, la OCDE descarta al sector extractivo de su agenda de trabajo aunque lo reconoce como un problema mayor. Ello a pesar del pedido de muchos países consultados, y de que sí incluyó al sector digital por pedido de los países europeos. Con todo, el sector extractivo no consiguió el visto bueno de la OCDE.

Sin embargo, la OCDE dice sobre los países ricos en recursos minerales, “la tributación de los recursos naturales es posiblemente la mayor preocupación de pérdida tributaria en la próxima década, las multinacionales dominan las industrias extractivas, y generalmente exportan minerales hacia empresas extranjeras relacionadas, haciendo de los precios de transferencia un tema crucial (“critical”) en la industria. Los riesgos BEPS en este sector requieren una atención particular”[2].

Incentivos incluidos

Un tema clave de la erosión de la base imponible planteado por los países en desarrollo, que no estaba en el proyecto BEPS pero que esta vez sí fue incluido en el informe, es el de las exenciones tributarias.

La OCDE detalla varias oportunidades de planificación tributaria abusiva que ofrecen los incentivos fiscales a las multinacionales, cuya complejidad no se deja penetrar por la mayoría de las administraciones tributarias con capacidades limitadas. En la Unión Monetaria del Caribe Oriental, se habría perdido hasta 16 por ciento del PBI durante los tres últimos años, “mientras el efecto de los regimenes de incentivos tributarios sobre las inversiones directas habrían sido muy modestos”[3].

Sobre este tema, la OCDE recomienda fortalecer la cooperación regional para evitar la competición fiscal dañina.

¿A quién consultó la OCDE?

La OCDE no es una agencia de desarrollo sino una organización de treinta y cuatro países industrializados exportadores de capital, que trabaja el tema BEPS con los once países emergentes del G-20. Para hacer el informe sobre “el tema BEPS en los países en desarrollo”, se ha basado en cinco fuentes reveladas: principalmente los eventos regionales del “proceso de consulta” en marzo y los eventos de los Forum Globales en Paris[4]. También se consideró la experiencia de los programas de asistencia tributaria del Banco Mundial y de la Unión Europea y los comentarios del FMI. Pero no da las listas de los países que han colaborado en todos esos procesos.

Lo cierto es que al nivel global los países no OCDE y no G-20 que se encontraron en esos lugares de “consulta” no son ni la mayoría de los países en desarrollo y aún menos de los países de renta baja. Sin embargo, después acordar que el G-20 le dio mandato para estudiar el impacto de BEPS sobre los “países con baja capacidades”, la OCDE titula su informe “El impacto de BEPS sobre los países con renta baja” e indica luego que esos países se incluyen en el informe bajo el titulo general de “países en desarrollo”.

Finalmente vale la pena citar un párrafo de la consulta regional con los países latinoamericanos en Bogotá (febrero, 2014) y retomada en el informe: “el éxito de esas medidas estará determinado no solamente por la precisión técnica de las soluciones propuestas, sino también por el consenso político sobre la necesidad de reformas”[5].

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[1] « BEPS impacts on domestic resource mobilization in developing countries. For some of the poorest countries, which rely very heavily on tax revenue from MNEs, BEPS has a particularly significant effect on vital tax revenues. The impact of BEPS on developing countries, however, extends beyond revenue. BEPS undermines the credibility of the tax system in the eyes of all taxpayers. If the largest and most high-profile taxpayers are seen to be avoiding their tax liabilities, confidence and effectiveness of the tax system is undermined. It is important to recognise that the risks faced by developing countries from BEPS, and the challenges faced in addressing them, may be different both in nature and scale to those faced by developed countries..» Fuente: Informe de la OCDE al Grupo de Trabajo sobre el Desarrollo del G20 sobre los impactos de BEPS en los países en desarrollo. Pagina 3.

[2] « Revenue loss from BEPS may be particularly important for resource rich developing countries. For these countries the taxation of natural resources is possibly the single biggest make or break fiscal concern in the next decade. MNEs dominate the extractive industries, and commonly export minerals to foreign related parties, making transfer pricing a critical issue in the industry. BEPS risks in this sector therefore warrant particular attention. » Fuente: Informe de la OCDE al Grupo de Trabajo sobre el Desarrollo del G20 sobre los impactos de BEPS en los pais en desarrollo. Pagina 11.

[3] « while the effect of tax incentive regimes on FDI appeared to be very modest (Chai and Goyal, 2008 ». Fuente: Informe de la OCDE al Grupo de Trabajo sobre el Desarrollo del G20 sobre los impactos de BEPS en los pais en desarrollo. Pagina 20.

[4] Es decir las reuniones del Global Forum sobre Tratados tributarios, y del Global Forum sobre “manipulación de precios de transferencia” y la reunión de la “Task Force sobre tributación y desarrollo” en marzo.

[5] « The success of these measures will be determined not only by the technical accuracy of the solutions proposed, but also by the political consensus on the need for reforms » Fuente: Bogota Event, 28 February 2014. Ver conclusiones oficiales en el sitio de la OCDE

[6] « The success of these measures will be determined not only by the technical accuracy of the solutions proposed, but also by the political consensus on the need for reforms » Fuente: Bogota Event, 28 February 2014. Ver conclusiones oficiales en el sitio de la OCDE

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