Las autoridades financieras de Nueva York y Reino Unido han anunciado este martes que han llegado a un acuerdo con el Deutsche Bank para que pague una multa de 629 millones de dólares por las maniobras de lavado de dinero que llevó a cabo utilizando sucursales en Moscú y Londres. La entidad habría ayudado a sacar desde Rusia cerca de 10.000 millones de dólares, según la investigación.

La multa se divide en los 163 millones de libras (204 millones de dólares) que la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido ha impuesto a Deutsche Bank por el esquema y los 425 millones de dólares del Departamento de Servicios Financieros de Nueva York.

El esquema era “simple y efectivo”, anunció en un comunicado el Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York al dar cuenta del arreglo alcanzado con el banco alemán por operaciones realizadas entre 2011 y comienzos de 2015.

Las operaciones, descritas en el documento del acuerdo, de 29 páginas, consistían básicamente en que un cliente del Deutsche Bank en Moscú daba una orden para comprar acciones de empresas rusas pagando siempre en rublos.

Desde la filial de Londres del Deutsche se daba una orden de venta de los mismos valores, por la misma cantidad y con el precio igual, y los ingresos por esa venta, en dólares, terminaban en empresas situadas en paraísos finales.

Las operaciones eran registradas en la filial estadounidense del Deutsche Bank e involucraban a compañías ligadas entre sí o con dueños, agentes o gerentes directamente relacionados.

“Por medio de este esquema, las contrapartes eran capaces de convertir subrepticiamente rublos en dólares usando el Deutsche Bank”, dice el texto del acuerdo, que indica que permitió sacar desde Rusia el equivalente de cerca de 10.000 millones de dólares.

Las pesquisas de las autoridades neoyorquinas concluyeron que el Deutsche Bank perdió “numerosas oportunidades para detectar, investigar y parar” estas operaciones debido a los “extensos fallos” en el cumplimiento de sus obligaciones.

El acuerdo también obliga al banco alemán a contar con un supervisor independiente para evitar que vuelvan a realizarse estas maniobras, y además la entidad financiera se compromete a adoptar medidas para estrechar la vigilancia.

Cabe recordar que el pasado viernes 23 de enero, la entidad alemana anunció que había aceptado pagar 7.200 millones de dólares para cerrar el litigio que tenía abierto en EEUU sobre titulaciones de hipotecas, la mitad de lo que estaban reclamando las autoridades de este país.

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