El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, fecha que también marca el inicio de la semana de acción global por la “justicia fiscal y los derechos de las mujeres”, en ese sentido, los paraísos fiscales constituyen una de las grandes barreras para alcanzar la igualdad y las oportunidades de las mujeres pues, debido a su existencia, los individuos miembros de las élites sociales esconden sus fortunas en lugar de pagar sus impuestos y así contribuir al fortalecimiento de los servicios públicos de los cuales miles de mujeres dependen.

Al respecto, varios expertos que han estudiado a fondo la relación entre paraísos fiscales y género analizaron, en exclusiva para diario “El Telégrafo”, las implicaciones de esta problemática.

Según la argentina Verónica Grondona, el “Ecuador luego del gran triunfo electoral en el cual se prohíbe a los políticos y servidores públicos tener dinero en paraísos fiscales. Esto, sin duda, representa un avance para los derechos de género. Las guaridas fiscales afectan la posibilidad de desarrollo de todos. Socavan cualquier posibilidad de financiamiento para cerrar la brecha de inequidad de género y los derechos de las mujeres.”

Sin embargo, el efecto más devastador –señaló la experta–  es la manera en que las guaridas fiscales ayudan a lavar las utilidades provenientes del tráfico de personas que afecta mayoritariamente a las mujeres y niñas (el 49% de las víctimas de la trata de personas son mujeres, el 21% niñas, el 18% hombres y el 12% niños; a nivel internacional, según datos de UNODC).

Por estos motivos, resulta de vital importancia tanto la victoria de la consulta popular acerca de paraísos fiscales como la propuesta de Ecuador de creación de un organismo global para la regulación tributaria en el marco de Naciones Unidas. La equidad feminista y un futuro mejor para todas las mujeres y niñas de Ecuador y del mundo depende también de estos logros económicos que aseguren a los gobiernos de los países de la periferia los recursos para seguir trabajando sobre políticas de género que reduzcan la brecha entre mujeres y hombres, apuntó Grondona.

Asimismo, el Canciller de la República, Guillaume Long, quien ha liderado los esfuerzos internacionales del Ecuador para poner fin a los paraísos fiscales, expresó que: “Cuando las élites dicen ´Puedo hacer lo que quiera con mi dinero´ y ponen su dinero en guaridas fiscales, están pasando por alto las consecuencias muy reales para la mayoría de ecuatorianos y sobre todo las mujeres. Roban dinero que es vital para los mismos servicios públicos que les dan a muchas mujeres la habilidad de equilibrar el cuidado de sus hijos con el trabajo, como horarios escolares más largos y guarderías gratuitas. También le niegan financiamiento a los programas educativos para mujeres que ayudan a aumentar la igualdad y abren nuevas oportunidades. Al esconder estos millones, son las mujeres las que desproporcionadamente pagan el precio.”

Para Tove Maria Ryding, Coordinadora Fiscal de la Red Europea de Deuda y Desarrollo (Eurodad) quien, además, es una integrante del movimiento internacional para una solución en la ONU a este problema “el disfuncional sistema fiscal global es el motor poderoso de la desigualdad de género. La élite, dominada por individuos adinerados y corporaciones, usa paraísos fiscales para evitar pagar lo que deben. Entretanto, cuando los fondos públicos se vacían, las mujeres son profundamente impactadas por el recorte de servicios públicos como la salud y el cuidado de niños y adultos mayores.”

Otro de los factores clave para el progreso femenino es el financiamiento de la educación con fondos fiscales que se ve perjudicado por quienes utilizan paraísos fiscales, según lo indica la Alianza Global para la Justicia Fiscal que está organizando la semana de acción global. Sobre el tema la red enfatizó, en un comunicado, que “la evasión fiscal y los incentivos fiscales a las grandes corporaciones le cuestan más de 100 mil millones de dólares anuales a los países en vías de desarrollo. Cuando los servicios públicos no tienen financiamiento y cuando no se recolectan e invierten de manera justa los impuestos, son las mujeres y niñas quienes pagan el precio más alto.”

El comunicado afirma también que la educación es una de las herramientas más fuertes que tienen los gobiernos para reducir la desigualdad, para sacar a los más pobres de esa situación y garantizar oportunidades. Si todas las mujeres completaran la educación primaria, se calcula que la mortalidad maternal se reduciría en dos tercios y las muertes infantiles en un 15%.
Así, según el documento, “un sistema progresivo de impuestos recauda ingentes ingresos para los países. Por ejemplo, Ecuador ha triplicado su inversión en educación de 225 millones de dólares en el periodo 2003–2006 a 941 millones de dólares entre 2007-2010 a través de políticas fiscales eficientes. El acceso a educación pública tiene el potencial más transformador, ya que los altos niveles de participación privada en educación empeoran la movilidad social y perjudican el potencial que tiene la educación de disminuir la desigualdad.”

Asimismo, la Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional, Winnie Byanyima, explicó en una conferencia realizada por la Cancillería en las Naciones Unidas en Nueva York, las consecuencias que la utilización de los paraísos fiscales y la evasión y elusión de impuestos tienen sobre el ejercicio de los Derechos Humanos: “cuando las personas escuchan hablar sobre evasión fiscal y el fraude no necesariamente piensan en ello como violaciones de los Derechos Humanos. Creo que es hora de que cambiemos esto. Las empresas y las élites que están dejando a un lado su obligación de pagar los impuestos violan los Derechos Humanos.”

Byanyima indicó que “cada escuela que no se construye, todos los medicamentos que no se compran por falta de fondos gubernamentales debido a la evasión de impuestos, es un abuso de los Derechos Humanos; los Derechos de las mujeres, niños y hombres de todo el mundo.”

Así, “la evasión de impuestos es una cuestión moral. Muchas de las grandes campañas de la historia no fueron ganadas en la política sino en el principio moral; Esclavitud, Derechos Humanos, el Apartheid. Es cuando la brújula moral de la sociedad se desplaza para asegurar la victoria duradera. Necesitamos visualizar que la evasión de impuestos y los que la facilitan son moralmente incorrectos; el lenguaje y las leyes de los Derechos Humanos pueden ayudar a luchar contra esta injusticia.”

El ministro Long explicó que “es por esto que nuestra lucha contra las guaridas fiscales es una batalla por la justicia social, y por el tipo de sociedad que queremos. Por ejemplo, este tipo de abuso fiscal de parte de los más ricos también es un insulto a las migrantes, muchas de ellas expulsadas por la crisis del año 1999-2000  cuando se les congeló sus depósitos y tuvieron que salir del país en condiciones muy difíciles, dejando a sus hijos atrás. Pero apenas se instalaron empezaron a enviar remesas a sus niños. Han luchado y trabajado para poder enviar dinero al Ecuador cuando podían, mientras que las élites poco patrióticas – incluyendo ciertos políticos en este país que tienen su plata en su banco privado en un paraíso fiscal – envían millones a las guaridas fiscales.”

Por tanto, dijo “con el referendo, los ecuatorianos han rechazado la evasión fiscal y han dicho claramente que esperan que los políticos tengan estándares éticos más altos. Aquellos políticos electos que tuvieron su dinero en los paraísos fiscales, ahora tendrán que respetar la voluntad del pueblo y estarán obligados a repatriar sus bienes. Este ayudará a prevenir más daño al país de parte de quienes han demostrado actuar de acuerdo a sus propios intereses egoístas.”

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