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América Central y el impacto del neoliberalismo persistente: ¿Cómo desmontar esa arquitectura económica?10 min de lectura

Jorge Coronado Marroquín, CNE Costa Rica / Latindadd

América Central tiene el dudoso honor de ser la subregión de América Latina en la que la lógica neoliberal del libre comercio, lejos de debilitarse, se consolida. Teniendo en cuenta esta realidad, Latindadd organizó un seminario-taller para analizar las características y los impactos de dicha arquitectura neoliberal en las condiciones de vida de los pueblos centroamericanos. El evento, denominado “Control de flujos de capital y acuerdos de libre comercio en el horizonte de la crisis”, se realizó los días 18 y 19 de octubre en San Salvador, El Salvador.

Este artículo presenta una síntesis de los principales los temas, conclusiones y recomendaciones que surgieron de las diferentes exposiciones. Durante el evento se revisó el contexto económico-financiero mundial y sus impactos en la región, se evaluó el proceso de desregulación de capitales desde el Consenso de Washington y el papel de los Tratados de Libre Comercio (TLC) y los tratados bilaterales de inversión (TBI), se profundizó en el análisis de las cláusulas financieras en los TLCs firmados y en ejecución en la región, se revisó el peso de la deuda, la entrada de nuevos capitales y la salida de factores netos al exterior. A partir de estos análisis, los participantes del evento trabajaron en la configuración de una agenda de propuestas e incidencia, a fin de transformar la lógica dominante.

La arquitectura neoliberal y sus impactos en América Central

 

Características

Dado el carácter sistémico de la crisis del capitalismo global, sus efectos sobre América Central profundizan las tendencias a la desigualdad, la exclusión, la inseguridad  y la vulnerabilidad de las sociedades centroamericanas, en especial entre las mujeres. Las políticas neoliberales han tenido por propósito garantizar:

–   La privatización de bancos, telecomunicaciones y pensiones.

–   Las concesiones privadas para la operación de los servicios públicos.

–   El fuerte impulso de los TLC y los TBI, a fin de garantizar marcos jurídicos que protejan a las transnacionales.

–   La capacitación de mano obra para suplir las necesidades de las empresas transnacionales.

–   El aumento de impuestos indirectos y reducciones de impuestos a los sectores financieros y al gran capital.

–   Los incentivos fiscales a las empresas transnacionales y a los sectores vinculados a la exportación.

 

Consecuencias

Tras 20 años de aplicación de estas políticas, la tendencia en la región es la siguiente:

–   Economías y élites empresariales esencialmente transnacionalizadas.

–   Crecimiento del comercio intrarregional, pero menos integración económica.

–   Mayor vulnerabilidad externa como región, por la cada vez mayor dependencia de la economía estadounidense.

–   Profundización de las tendencias estructurales de desigualdad y exclusión social.

Un grave hecho adicional es que las empresas transnacionales dominan los sectores económicos estratégicos, tales como: telecomunicaciones, energía, producción de cemento, insumos agrícolas y finanzas. El mismo Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) reconoció en un estudio que la banca internacional que opera en la región responde a los lineamientos de sus casas matrices y no está incidiendo de manera efectiva en la recuperación económica, debido a que su apuesta crediticia se orienta al consumo en detrimento del crédito productivo.

Es decir que el neoliberalismo ha configurado un nuevo bloque económico hegemónico, básicamente transnacionalizado y que se afinca principalmente en el sector servicios y franquicias alimentarias, el cual no está interesado en potenciar una integración regional, sino simplemente en ampliar su mercado.

Impacto de la crisis mundial

El complejo entramado transnacional, principalmente debido a la fuerte incidencia de las empresas estadounidenses, provocó que la crisis mundial desatara una serie de impactos encadenados:

  • una drástica reducción de la entrada de dólares, producto de la fuerte reducción de las exportaciones y de las remesas familiares,
  • una caída en la demanda de importaciones y el consumo interno,
  • una menor actividad económica,
  • un estancamiento en el crecimiento del PIB,
  • una fuerte reducción de ingresos fiscales y, finalmente,
  • un mayor endeudamiento externo para financiar los presupuestos nacionales.

El impacto de los TLC y los TBI

 

Uno de los principios fundamentales de la política neoliberal fue que la desregulación y la apertura comercial estimularían decididamente el crecimiento económico. De acuerdo a esto, la región persiguió estas dos metas, aplicando las premisas del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial (BM) y de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Durante la década de 1990 se aplicó la política del FMI que se oponía a los controles al capital, con los siguientes argumentos:

1) Socava la confianza de los inversores.

2) Eleva la prima de riesgo exigida.

3) Aumenta el costo del capital a largo plazo.

En la década de 2000 se apeló al paradigma de la OMC:

1) La liberalización del comercio internacional de servicios financieros puede mejorar la calidad de los flujos de capital y consolidar los sistemas financieros.

2) En países donde el sistema financiero es débil y donde la liberalización inmediata de la cuenta de capital no es recomendable, podrían liberalizarse ciertos tipos de servicios financieros.

3) El comercio de esos servicios liberalizados probablemente consolidará el sistema financiero sin que se produzcan flujos de capital desestabilizadores.

Este provocó que América Central se lanzara a la firma indiscriminada de TLC y TBI, como mecanismos para estimular el ingreso de capitales y de Inversión Extranjera Directa (IED).

Cuadro 1

TBI suscritos y vigentes en América Central

País Suscritos Vigentes
El Salvador 24 20
Costa Rica 18 12
Nicaragua 17 15
Guatemala 14 14
Honduras 10 9
Total Regional 83 70

Fuente: Construcción propia con base en datos del Sistema de Información de Comercio Exterior de la OEA

 

Cuadro 2

TLC vigentes por país

País Vigentes
Costa Rica 8
Guatemala 7
Honduras 7
El Salvador 7
Nicaragua 6
Total Regional 35

Fuente: Construcción propia con base en datos del Sistema de Información de Comercio Exterior de la OEA

¿Ha estimulado esa arquitectura de TLC y TBI el ingreso de capitales y el crecimiento económico de la región? La respuesta es que lo ha hecho muy levemente. La entrada de inversión extranjera directa  es relativamente pequeña, con excepción de Costa Rica. Para lo que sí ha servido es para garantizarle a los inversionistas extranjeros condiciones beneficiosas, a partir de los principios de: Trato Nacional, Trato de Nación más Favorecida y comercio transfronterizo de servicios.

Cuadro 3

Flujos de IED hacia Centroamérica

(2006-2010, en millones de dólares)

País 2006 2007 2008 2009 2010
Costa Rica 684 1.885 2.021 1.323 1.412
Honduras 705 816 1.006 523 798
Guatemala 422 536 754 574 678
El Salvador 684 1.509 784 431 89
Nicaragua 422 382 626 434 508

Fuentes: Construcción con datos de “La Crisis en Centroamérica: Impactos y Propuestas” de Jorge Coronado, Informes de impactos del CAFTA por país y “La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe” de CEPAL.

Una buena parte de la IED que ingresó a la región durante la década de 2000 no fue inversión productiva sino, principalmente, para la compra de activos por parte de empresas transnacionales. Estos activos eran privados o estatales – como bancos, empresas de telecomunicaciones, de energía eléctrica, de comercio minorista, entre otros. También hubo ingresos masivos de remesas familiares provenientes de los millones de emigrantes, principalmente a Estados Unidos, que sí ayudaron a sostener las economías centroamericanas.

Cuadro 4

Flujos de Remesas Familiares a Centroamérica

(2006-2010, en millones de dólares)

País 2006 2007 2008 2009 2010
Guatemala 3.609.8 4.130 4.298 3.898 4.111
El Salvador 3.315.7 3.700 3.742 3.387 3.431
Honduras 2.245.3 2.700 2.699 2.395 2.524
Nicaragua 655.5 739.4 818 768 823
Costa Rica 485.3 533.8 330 265 279

Fuentes: Construcción con datos de “La Crisis en Centroamérica: Impactos y Propuestas” de Jorge Coronado, Informes de Impactos del CAFTA por país y Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA)

Por otra parte, después de una década de liberalizar completamente la entrada y operación de capitales, las economías centroamericanas no han visto crecer decididamente sus economías decididamente, por el contrario, los crecimientos anuales de sus PIB son esencialmente modestos, lo que empieza a evidenciar que la cantidad y variedad de estímulos al capital transnacional no produce mayores resultados.

Cuadro 5

Crecimiento del PIB por país con CAFTA y liberalización de la inversión extranjera

(2006-2010)

País 2006 2007 2008 2009 2010
Guatemala 3,90% 3,80% 3,00% 0,50% 2,40%
El Salvador 4,20% 4,70% 3,20% -3,50% 1,00%
Honduras 6,60% 6,30% 4,00% -1,90% 2,40%
Nicaragua 3,90% 3,80% 3,00% -1,50% 3,00%
Costa Rica 8,80% 7,30% 3,30% -1,10% 3,80%

Fuentes: Construcción con datos de “La Crisis en Centroamérica: Impactos y Propuestas” de Jorge Coronado y Lente Fiscal Centroamericano, Marzo 2011, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI)

Actualmente, frente a los impactos de la crisis mundial, la propuesta neoliberal promueve un nuevo ajuste estructural, pero orientado a una agresiva reforma fiscal, que estimule la reducción del gasto público (eliminación o focalización de los subsidios existentes, congelamiento de inversión pública y flexibilización laboral del empleo público) y el crecimiento de los ingresos (aumento de impuestos indirectos, aumento de tarifas en servicios públicos, venta de activos públicos, concesión privada de obra pública y ampliación de la base tributaria gravando a los sectores informales).

Todo este ajuste tributario no tiene por propósito modificar la bajísima carga tributaria regional, producto de que los principales actores económicos de la región, nacionales y transnacionales, no pagan impuestos. Se trata, simplemente, de hacer que dicha carga tributaria aunque sea pequeña, siga descansando en los hombros de los asalariados y sectores medios.

Cuadro 6

Carga tributaria por país con respecto al PIB después de la entrada en vigencia del CAFTA

País Guatemala El Salvador Honduras Nicaragua Costa Rica
2005 11,20% 13,10% 14,50% 16,70% 13,30%
2006 11,90% 13,80% 15,40% 17,40% 13,70%
2007 12,10% 14,10% 16,30% 18,30% 15,00%
2008 11,30% 14,00% 16,00% 17,90% 15,40%
2009 10,40% 13,20% 14,40% 17,60% 13,50%
2010 10,50% 14,10% 14,80% 18,80% 13,40%

Fuente: Construcción con base a datos del Lente Fiscal Centroamericano, Marzo 2011, del ICEFI

¿Qué tipo de agenda alternativa necesitamos para revertir la lógica neoliberal enAmérica Central?

Desde los movimientos sociales se requiere fortalecer una agenda común, que permita derrotar la lógica del libre comercio; en tal sentido es imprescindible acercar la agenda que avanza en América del Sur a la centroamericana.

–   Nueva Arquitectura Financiera Regional: las propuestas del Banco del Sur, de un Fondo de Reservas del Sur propio y de una unidad de cuentas para el intercambio intrarregional. Son propuestas que América Central debe empezar a difundir y discutir a partir de la experiencia que se está desarrollando en el marco de la UNASUR.

–   Justicia Fiscal: políticas tributarias progresivas.

–   Construcción de un modelo económico postextractivista.

–   Avanzar en el diseño e implementación de marcos regulatorios regionales asociados con la construcción de fondos de liquidez regionales y marcos de armonización y monitoreo de estándares macroeconómicos regionales.

En el caso de América Central, es imprescindible diseñar una nueva estrategia de desarrollo que rompa con la lógica neoliberal que dominó el debate durante los últimos 25 años.

–   Aparatos productivos integrados (intra e inter sectorialmente) de base territorial  popular, con capacidad de generar dinámicas endógenas de producción, distribución y consumo y de crear empleos decentes.

–   Replanteamiento de la integración económica en función del desarrollo nacional y regional (y no de la transnacionalización). Convergencia de políticas económicas, integración monetaria e integración productiva.

–   Recuperación de la capacidad de los Estados de generar políticas de desarrollo nacional y regional y de re-distribución del ingreso (primaria y secundaria).

–   Igualdad de género, soberanía alimentaria y sostenibilidad ambiental como ejes transversales de esta estrategia.

Las agendas alternativas empiezan a consolidarse, es la hora de la articulación de las mismas desde los movimientos sociales, pero el principal desafío es la construcción de un nuevo sujeto político que asuma la puesta en marcha de ese nuevo paradigma y que logre crear una nueva hegemonía política para derrotar a la lógica neoliberal en forma definitiva. Sólo por medio de una nueva correlación de fuerzas, favorable a los sujetos sociales más desfavorecidos, podremos empezar a transitar por un sendero en la que prive el nuevo paradigma del “Buen vivir”, que le dé posibilidades de verdadera calidad de vida a nuestros sufridos pueblos.


*Jorge Coronado Marroquín es sociólogo costarricense, miembro del Consejo Consultivo de Latindadd y colaborador en temas de fiscalidad y justicia tributaria. El presente artículo es una valoración personal del autor y no representa necesariamente la posición oficial de Latindadd.

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